Pero después de ver cosas como lo de ayer, me cuesta confiar.
Ayer el periódico que tiene a bien pagar mis facturas, me envió a cubrir la llegada del próximo rival de los otros chicos de los pantalones cortos y camisetas de vivos colores.
Sus homólogos de Madrid, llegaban al aeropuerto de Valencia y allí había para recibirlos una enfervorecida turba de unas 200
Con la que está cayendo, que la gente se entregue de esa manera a esos patanes que viven en su burbuja de dinero y riquezas, ajenos al resto de la sociedad que es la que los sustenta... dan ganas de liarse la manta a la cabeza dejarlo todo y huír al monte.
"Estamos avocados a la autoextinción" decía Siniestro Total.
Cuando salí del aeropuerto, sólo podía pensar en Povera Patria, magnífica canción del más que recomendable Franco Battiato.
Saludos.