Me gusta... saber donde voy.

Desde que me ingresaron el pasado miércoles, me han visitado y han tomado (o no) decisiones sobre mi 6 medicos diferentes, una de ellas una residente muy maja con un piercing en la nariz que es la única que me ha visto en más de una ocasión. Dos veces concretamente.
Cada uno de ellos, me ha dado, instrucciones, noticias, recomendaciones, medicamentos y/o resultados distintos. Uno de ellos encargó un ecografía de control. Prueba que por supuesto, sólo él sabe que se me tiene que hacer (ya han pasado tres días de aquello y estoy por bajar y hacérmela yo mismo).
Incluso el último de los Docs que me ha visto, ha osado cambiarme la dieta para peor! que era junto con los cuidados de Nu y mis queridos, lo único positivos de mi estancia aquí.
Me han cambiado de habitación, viviendo toda una jornada en el limbo de no pertenecer a ninguna de las plantas. Una por que ya me habían trasladado (según ellos), y la otra porque todavía no les había sido trasladado (según ellos). El resultado, como no constaba en ninguna parte no me daban de comer, ni me tomaban la temperatura, no me daban ropa limpia...
El equipamiento sanitario es bueno y bastante nuevo. El personal esta bien cualificado. El hospital esta dotado y conservado.
Pero desde mi punto de vista de nuevo usuario de la sanidad pública echo de menos dos cosas:
Más personal, para que no se tenga que esperar tres horas en urgencias, para que los médicos se puedan tomar más de 5 minutos por paciente en su única(!) visita diaria, para que las enfermeras no se agobien cuando las llamas porque tiene 6 avisos mas, etc.
Y mejora del flujo y gestión de la información. El usuario y su entorno tienen la perenne sensación de estar desatendidos en un mar de confusión médica, rodeados de verdades sesgadas y vacíos informativos. Lo que les obliga a una constante pelea de recordatorios a unos y otros sobre pruebas que no llegan, consultas sobre medicación y el permanente refresco del historial del paciente. Todo ello acompañado de un persistente sentimiento de culpa por estar enfermo.
Saludos.