Hoy he tenido el "placer" de hacer una guardia de unas 4 horas, en modo "oculto", para hacer seguimiento del jugador del Manchester UD. Cristiano Ronaldo. Actual referencia y rutilante estrella del starsystem del deporte del balompie y digno sucesor de David Beckham.

El chico junto a su equipo, tuvo a bien jugar un partido de Liga de Campeones anoche frente al Villarreal. Para superar el duro trauma que debe ser eso, los chicos ingleses de los pantalones cortos y las camisetas de vivos colores dirigidos por el noble Fergurson, se han concentrado dos días en el complejo lujo-SPA-resort de la Calderona, remanso de paz y tranquilidad (como reza una advertencia de mi pueblo...).
Tan tranquilos estaban, que no han entrenado en dos días. Ni antes, ni después del partido.
Y allí estábamos, los contados medios de comunicación, en la fría mañana de Bétera, jugando al ratón y al gato con prensa del complejo, prensa del United, con la seguridad del complejo y con la seguridad del United...
Y como esto va de paradojas y de cordura, paradoja la nuestra, que sin querer estar allí, estábamos; y locura la de cuatro post-adolescentes, que no contentas con perseguir al ídolo luso desde su llegada a tierras valencianas, hoy han pasado la noche dentro de su coqueto Ford Fiesta, en la puerta del complejo beterense, para ser las primeras en poder verlo fugazmente pasearse por el complejo...

En fin.
Un saludo.

