Me gusta... los finales felices.
Los otros chicos de los pantalones cortos y las camisetas de vivos colores, han estado en las últimas semanas tratando de contratar a un nuevo chico. La cosa se ha enredado y demorado más de lo habitual, hasta el punto de que por momentos parecía que no iba a poder ser.
Pero al final, Martins, que así se llama el nuevo chico, aterrizó ayer en Valencia para ser refuerzo de lujo de los otros chicos.
El periódico que tiene a bien pagar mis facturas, me envió a cubrir su llegada al aeropuerto y con una foto mía hicieron esta portada.
Saludos.
Los otros chicos de los pantalones cortos y las camisetas de vivos colores, han estado en las últimas semanas tratando de contratar a un nuevo chico. La cosa se ha enredado y demorado más de lo habitual, hasta el punto de que por momentos parecía que no iba a poder ser.
Pero al final, Martins, que así se llama el nuevo chico, aterrizó ayer en Valencia para ser refuerzo de lujo de los otros chicos.
El periódico que tiene a bien pagar mis facturas, me envió a cubrir su llegada al aeropuerto y con una foto mía hicieron esta portada.
Saludos.


