
En estos tiempos que corren de crisis y desengaños, las personas que le plantan cara a la vida, me atraen.
La dignidad del-poca-ropa.
El bar Casa Cerezo, de la calle Zapadores, es uno de esos sitios de barrio, auténticos.
Desde la pizarra del menú, lanza proclamas anti-crisis llenas de nihilismo popular, imaginación y combatividad.
Soflamas de tiza siempre con un toque de mala leche, de esas que hacen que se te escape una sonrisa de medio lado, mientras esperas que el semáforo cambie a verde.
Saludos.
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